domingo, 12 de diciembre de 2010

Salió la revista Clítoris


Salió el Número Cero de la Revista Clítoris : humor de y para mujeres , con firmas de humoristas como Patricia Breccia, Cintia Bolio , Nani Mosquera y Ana von Rebeur
Suplemento " Las 12" Pagina 12 , 10/12 /10

Clítoris es una revista de historieta dirigida y dibujada en su mayoría por mujeres, que habla de cosas que afectan a todas: el aborto, la violencia sexual, los femicidios, el reparto de tareas, el machismo, la discriminación. Hasta ahora su existencia es sólo virtual (http://revistaclitoris.blogspot.com), pero en pocos meses comenzará a circular su versión en papel.
Sus fundadoras ganaron uno de los diez premios del Concurso Nacional de Revistas Culturales Abelardo Castillo, un certamen impulsado por el Ministerio de Cultura de la Nación que brinda incentivos económicos para la concreción de este tipo de proyectos. Así, el staff de Clítoris contará con un subsidio de 20.000 pesos que las incentiva, a la vez que compromete a lanzar cuatro números de la publicación. Por delante queda el intenso trabajo de edición y distribución de la revista.
Mariela Acevedo es investigadora en el área de Comunicación y Género de la UBA, militante feminista y directora de la revista.
Prestigiosas dibujantes argentinas y extranjeras colaboran con este proyecto, cuyo número cero cierra con una entrevista a Ana von Rebeur .

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-6170-2010-12-10.html

viernes, 10 de diciembre de 2010

Scott Adams o como reirse de la burocrática vida de oficina





"No se si hay más idiotas ocupando puestos directivos de empresas que entre la población general, pero estoy seguro que es donde resultan más fáciles de identificar." -- Scott Adams


Toda persona que haya pasado alguna vez en su vida laboral por una oficina donde tenía su silla y su cubículo, llorará de risa leyendo la tira " Dilbert" del genial Scott Adamas.
Dilbert, protagonista de la tira, es un ingeniero introvertido que trabaja en una gran empresa moderna. El autor nos muestra a través de él la vida diaria de una oficina cualquiera. Así, desde el diminuto cubículo donde trabaja, Dilbert se verá obligado a librar batallas diarias con jefes ignorantes y compañeros de trabajo inútiles, empleados que no saben para qué estan ahi, inoperantes varios y retrata el mundo laboral actual a partir de los 90 , una década caracterizada por lugares de trabajo afectados por reestructuraciones corporativas y una jerga técnica incomprensible. En las tiras acompañarán a Dilbert personajes como su sarcástico perro Dogbert; Wally, su compañero de trabajo; Alice, la única mujer ingeniero de la oficina; Catbert, el director de Recursos Humanos de la empresa; o El Jefe, la pesadilla de todos los empleados.
Dilbert es una tira especialmente recomendada todos aquellos que trabajan encerrados en una oficina. No en vano Adams traslada las experiencias de la vida real a su tira cómica diaria gracias a su propia experiencia de 17 años en el mundo de la empresa (como ingeniero de aplicaciones en una empresa e telecomunicaciones de California) y recibe por correo electrónico centenares de anécdotas de sus lectores que se identifican con las situaciones de los personajes de la tira.
La tira de Dilbert se ha llegado a publicar (a fecha de octubre del 2000, según la CNN) en 1900 periódicos de 57 países, en 19 idiomas distintos. En 1995 fue la primera tira sindicada disponible a través de internet, y la que ha logrado una mayor difusión, recibiendo diariamente unas 60.000 visitas en www.dilbert.com. Su salto a internet fue decisivo para la gran popularidad que ha alcanzado la tira.
Ganadora del premio de la National Cartoonist Society a la mejor tira humorística en 1997. Scott Adams ha recibido por su trabajo en Dilbert el prestigioso premio Reuben 1997 de la National Cartoonist Society (el premio más importante en EEUU dentro del campo de las tiras de prensa).
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TÍTULOS PUBLICADOS

Dilbert 1: Aplace siempre sus reuniones con cualquier imbécil que le haga perder el tiempo [1997]
Dilbert 2: ¡Traedme la cabeza de Willy el cadete! [1997]
Dilbert 3: En forma usando el mouse
Dilbert 4: Peleemos las ballenas
Dilbert 5: Fugitivo de la policía cubicular
Dilbert 6: Esta claro que no sobrevivirá únicamente gracias a su ingenio
Dilbert 7: Los viernes han llegado demasiado lejos [2002]
Dilbert 8: ¿Anti-business? No, anti-idiotas [2002]

LA PALABRA DE LA CRÍTICA

"En todas las grandes empresas se ven tiras de Dilbert pegadas por todas partes. Él refleja la condición humana de esta generación de trabajadores."
-- San Francisco Chronicle

AUTOR

Scott Adams (Windham, New York, 1957) es licenciado en Economía y Administración de Empresas por el Hartwick College y la Universidad de Berkley. Entre 1979 y 1986 trabajó en un banco de San Francisco donde ocupado un montón de puestos de trabajo que él mismo considera "humillantes y mal pagados": cajero de una sucursal bancaria (siendo atracado dos veces a punta de pistola), programador informático, analista financiero, product manager y agente comercial. Entre 1986 y 1995 pasó a trabajar para la compañía de telecomunicaciones Pacific Dell, donde realizó todo tipo de trabajos que "desafían toda descripción pero todos tenían que ver con tecnología y finanzas" y en su tarjeta comercial figuraba como ingeniero, "a pesar de que no soy un ingeniero de formación", apunta Adams.
Scott Adams recuerda que cuando era joven, a los 11 años, intentó ingresar en una escuela de arte. En aquella ocasión fue rechazado por ser demasiado joven, y cuando ya en la universidad tomó una clase de dibujo obtuvo la peor calificación de toda la clase, lo que explica que Adams utilice un dibujo simple para plasmar las aventuras de su creación.
Dilbert nació de las caricaturas que Adams realizaba de sus compañeros en las reuniones, y luego empezó a usarlo en presentaciones de trabajo, recibiendo una buena respuesta. En 1988 compró un libro sobre el funcionamiento del mercado de la tira de prensa en EEUU (donde son distribuidas por empresas -Syndicates- que se dedican a ello) y siguió el proceso que indicaba para conseguir ser distribuido, enviando unas muestras de la tira a las principales empresas del sector. A las pocas semanas recibió una oferta de United Media que aceptó y empezó a publicar la tira en 1989 después de varios meses desarrollando la tira. Hasta su marcha de la Pacific Bell en 1995, Adams compaginaba la tira (que realizaba por la mañana, noche y fines de semana) con su trabajo diario en la compañía.
En la Argentina, el arquitecto Viuti creó , bastante antes que Scott Adams, a la idea de la tira comica de un empleado en su oficina con " Teodoro y Compañía", donde narraba todas las peripècias burocraticas cotidianas en la oficina, basandose en sus años como empleado bancario del Banco de Londres. Claro que Viuti tuvo el mal tino de nacer en la Argentina . Si nacia en Estados Unidos , hunbiera sido un Adams . Viendo su dibujos uno se pregunta si Adams no le copió la idea y el estilo a mano armada ...¡ si hasta los globitos son iguales!





MÁS ALLÁ DEL CÓMIC


Además de las tiras de Dilbert, el propio Scott Adams ha escrito varios libros ilustrados (con los personajes de las tiras, como cabe suponer), en los que retrata el mundo de la empresa: El principio de Dilbert (con el subtítulo "Un auténtico repaso a jefes, reuniones inútiles, manías de gerente y demás achaques laborales"; se pueden leer algunos extractos en castellano aquí), Manual Top Secret de gestión empresarial de Dogbert, El futuro de dilbert ("cómo prosperar en el siglo XXI gracias a la estupidez") y El placer de trabajar ("Encuentre la felicidad a expensas de sus compañeros de trabajo"). Además de estos libros, Dilbert ha sido adaptado a serie de TV de animación (emitida en EEUU entre enero de 1999 y junio del 2000) y cuenta con su ración de productos derivados, siendo los calendarios los más fáciles de encontrar.

LA ANÉCDOTA


Scott Adams, en una breve aparición en un capítulo de su serie de TV favorita: Babylon 5
Resulta ser que Scott Adams es un gran seguidor de la serie de TV de ciencia-ficción Babylon 5 creada por J. Michael Straczynski (guionista que en el campo del cómic ha creado cómics como Rising Stars y Midnight Nation, y está trabajando para Marvel guionizando Spiderman). Su afición era tal que incluso llegó a aparecer brevemente en un "cameo" en un capitulo de la cuarta temporada de la serie interpretando a un misterioso humano llamado "Mr. Adams" que intenta contratar los servicios del ex-jefe de seguridad Michael Garibaldi para buscar a un perro perdido y le avisa de un misterioso plan para controlar la galaxia, una alusión a Dogbert, el perro de Dilbert, que siempre afirma que su objetivo es controlar el mundo.
Adams dice que su mejor tira fue cuando Dogbert entrevista a un castor, preguntandole como hizo para construir el dique y su casa con troncos siendo tan holgazán , y el castor le responde : "No lo hice yo: yo acá alquilo". Dice Adams " Nadie entendió ese chiste, que solo me causa gracia a mi"
Tambien dice que cree que auqnwue sus chiostes lo hicieron millonario, Dilbert no llegó adonde merecia. " Deberia ser más grande y mejor . Cada mañana que me levanto, me golpeo la cabeza en el escritorio gritando " ¿Por qué no trabajé más duro?" , pero quiza estoy siendo duro conmigo mismo" ... Afirma que ningun jefe se sintió aludido ni se ofendió con su tira, y que los jefes se la festejan pensando que no esta hablando de ellos, sino del superfeje ode alguien más. Dice qu el fama le dio la impunidada de poder hablar de si mismo pàra hacer reir a los demas. El precio que se paga es que ...ya no le da gracia. Hace un dibujo por dia. Las tiras simples las hace en dos horas y las del domingo, en seis .
" Mi meta en la vida es que cada persona trabaje menos recibiendo la misma paga o mejor, que se manden la parte de lo que cobran y quen me paren por la calle agredeciéndome el aumento . 2
Ahora , un texto de Scott Adams sobre la ISO 9000 ( ¿ o acaso en tu empresa no te volvieron loco diciendo que ordenes todo, que venian los jueces de ISO 9001?):


ISO 9000

Si su empresa no participa en algo llamado "ISO 9000", probablemente no tendrá ni idea de lo que es. Si su empresa participa en el ISO 9000, es porque, definitivamente, no tiene ni idea de lo que es. No me lo pregunte a mí, porque yo tampoco puedo imaginármelo. Pero he acumulado pruebas suficientes como para formar una hipótesis de trabajo.
Mi teoría es la siguiente: un grupo de europeos aburridos tomaron demasiadas Heinekens y decidieron gastarles una complicada broma a las grandes compañías del mundo. Esa travesura se llegó a conocer como ISO 9000, llamada así debido al número de cervezas que se consumieron aquella noche (el término "ISO" es una frase ininteligible o, posiblemente, una de las cien posibles formas europeas de preguntar: "¿Es esa mi cerveza?").
Los embriagados europeos supusieron correctamente que cualquier técnica estúpida de dirección podía convertirse en una moda internacional si lograban hablar de ella en serio ante los demás. Su "idea" fue que si las empresas documentaban cada proceso y descripción de trabajo en la organización, eso podía resolver uno de los grandes problemas que tienen las empresas: el de qué hacer con todo el tiempo que les sobra.
Tal como predijeron los bromistas, los clientes empezaron a oir hablar de la ISO 9000 y les pidieron a sus suministradores que se lo consiguieran. Razonaron que, si no se aplicaba la ISO 9000, ¿quién podía saber lo que se hacía con todo el tiempo libre?
Los directores de las grandes empresas empezaron a documentar todo lo que hacían, y a etiquetar cada herramienta que utilizaban. Fue un frenesí de etiquetado y documentación. Los empleados lentos de reflejos llegaban a casa por la noche y se metían en las bañeras para quitarse las etiquetas que les habían colocado otros compañeros que se excedieron en su celo. Fue algo feo.
Pero el esfuerzo no dejó de tener sus recompensas . . . para los asesores de empresa. Los asesores, a quienes cada vez les resultaba más difícil vender programas de "calidad", se reinventaron rápidamente como expertos en ISO 9000. Para el experto, parecería como si los programas de calidad y el ISO 9000 no estuvieran relacionados. Yo también me sentí confundido hasta que un asesor me lo explicó del siguiente modo: "ISO 9000 está estrechamente relacionado con la calidad, porque todo lo que se hace es calidad, e ISO 9000 documenta todo lo que se hace. Por lo tanto, denos su dinero".


Scott Adams ni siquiera debe pensar en hacer chistes . Hizo un burrito vegetariano llamado Dilberito , de 2, 70 dolares, enriquecido con 23 vitaminas and minerales.Fue un exito , pero ya no se fabrica . Esto parece otro chiste de Dilbert .Su ultima iniciativa fue diseñador cubiculos de oficina mas creativos y alegres que los "gris plastico" de siempre : http://www.ideo.com/work/dilberts-ultimate-cubicle/

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Serias disquisiciones acerca del humor

http://www.rtve.es/mediateca/videos/20100718/tengo-pregunta-para-18-07-2010-posible-morirse-risa/832590.shtml

18-07-2010
"¿Es posible morirse de risa?". Dos humoristas, Andreu Buenafuente y Leo Bassi, una actriz, Aitana Sánchez Gijón y un filósofo, José Luis Pardo, ayudan a Basilio Baltasar a buscar respuestas sobre la risa y sobre todos los factores que rodean este fenómeno tan terapéutico. "Tragedia + tiempo= comedia"

(Gracias, Francisco Puñal!)

lunes, 20 de septiembre de 2010

La censura en el humor gráfico latinoamericano


Nota de Ana von Rebeur en revista " La Mujer de mi Vida"- Año 4 - Número 38
http://www.lamujerdemivida.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=145

La censura en el humor gráfico latinoamericano
Por Ana von Rebeur
¿Existe el humor gráfico libre? ¿Se censura el humor en Argentina y en Latinoamérica? ¿Los humoristas gráficos pueden dibujar lo que se les da la gana? Entretelones de un oficio difícil.

¿El humor político está en vías de extinción?
El humor de calidad siempre hace pensar después de la sonrisa. Y bien sabemos que pensar es una actividad no bienvenida por gobernantes que someten a la ciudadanía a paupérrimos programas culturales, y bajísimos presupuestos educativos. Ellos prefieren que nadie piense, así nadie opina. Por eso mismo, en Latinoamérica el humor de calidad está en severo riesgo de extinción. La historia del humor grafico en Latinoamérica se narra a partir de las revistas de humor que han sido los órganos de resistencia contra las brutales dictaduras de los años '60, '70 y '80. Cuando los otros medios de expresión están cercenados, el humor se las rebusca para seguir diciendo algo prohibido, y escaparle a la censura con metáforas visuales causando el deleite del lector al ver que por lo menos alguien se anima a contar verdades a través de una caricatura o un chiste. Las revistas que hicieron esto vendieron tiradas récords. Con la caída de los gobiernos militares y la llegada de la democracia, la mayoría de las revistas de humor latinoamericanas fueron desapareciendo. Podría pensarse que, gracias a la libertad imperante, ya no se precisa del humor como manera de señalar con ojo satírico lo que anda mal. Desgraciadamente, no es éste el caso.

Censurocracia latina
Lo que en cambio sucedió es que el humor perdió fuerza, debido a un acomodamiento constante de los dibujantes por complacer el gusto de los editores. Los editores de hoy dejan claro que prefieren un humor ingenuo y no contestario a un humor que satirice los problemas políticos y sociales. Con el primero, no corren riesgo alguno. Con el segundo, podrían tener problemas legales, podrían perder los auspicios del gobierno y se les podría cortar la provisión de papel, cuyo monopolio posee el Estado en muchos países.

De este modo, los mismos artistas se cuidan mucho de decir algo incorrecto. Los puestos de trabajo como dibujante son pocos y todos saben que pueden ser despedidos por un sólo dibujo que ponga el dedo en la llaga. Por eso, ni siquiera hace falta que nadie los censure: los dibujantes, por puro instinto de supervivencia, se censuran a sí mismos eligiendo enviar adrede el chiste más inocente, que pasará todos los filtros editoriales. Por eso hoy impera el humor absurdo, delirante o infantil enfocado en situaciones cotidianas, mientras que desaparece el humor social, crítico y revulsivo.

La mayoría de los países latinoamericanos padecen democracias absolutistas dispuestas a cambiar las constituciones en pos de la eternización en el poder. Los diarios y revistas se pliegan a este afán de codicia y no les interesa ser una verdadera forma de expresión y denuncia, sino folletos publicitarios dispuestos a seducir a los anunciantes. A los dibujantes no se les pide que dibujen lo que piensan, sino que ilustren la línea editorial del medio donde trabajan, porque sólo eso será aceptado.

Los informes de Reporteros sin Fronteras (www.rsf.org) dicen que los países latinoamericanos sufren censura en la prensa, marcada por una tendencia de los gobiernos a castigar a todo aquel que denuncie casos de corrupción. Para canalizar la frustración de no poder decir lo que quieren en sus diarios y revistas, los dibujantes organizan concursos y salones de humor gráfico adonde los colegas envían sus obras censuradas, que llegan a ganar premios.

No es casual que estos salones estén cumpliendo la misma edad que los gobiernos democráticos.

Confundir crítica con oposición
La 44º Asamblea Extraordinaria de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, ADEPA, realizada en septiembre de este año, concluyó que aunque en la Argentina hay libertad de prensa, "la actividad periodística se desarrolla con muchas dificultades". El titular de la entidad, Gustavo Vittori, señaló: "el gobierno confunde reiteradamente la crítica desde el periodismo con una práctica opositora".

Lo mismo sucede en Brasil, donde el dibujante Mauricio Pestana afirma que los editores "confunden el punto de vista humorístico con la crítica desde un partido opositorŠ ¡cuando yo no pertenezco a ningún partido!". Dado que los gobiernos suelen ser los principales proveedores de papel y también los propietarios de los medios, los humoristas deben cuidarse muy bien de los temas que tocan en sus chistes. Los que mandan los vigilan de cerca.

Para evitar prisiones y despidos, los dibujantes sudamericanos ya no se hacen más chistes sobre sus propios mandatarios, sino de alguno que vivan muy lejos. Bush es una "víctima" frecuente. Como ya nadie compra revistas para saber lo que opina la oposición -la oposición no opina, o no existe- las ventas de las revistas se han reducido. Por ende, las editoriales no dependen de la venta de ejemplares sino de la venta de la pauta publicitaria. Esto lleva a otro tipo de censura: la censura comercial, que implica no hablar de cosas que puedan ofender o espantar al posible anunciante.

Los dibujantes están siempre en la mira. Para colmo, sufren la competencia de las de las tiras de los syndicates estadounidenses, agencias de dibujos humorísticos que venden el mismo dibujo viejo a miles de diarios de todo el mundo, a precio irrisorio. De este modo no hay diario latino que no llene su página de humor con historietas importadas como Garfield, Blondie, Calvin & Hobbes, El Hombre Araña u Olaf el Vikingo, con garantía de cero molestia al gobierno de turno. Pero más vale que compren ese tipo de humor a los artistas locales, antes a que se los sigan comprando al King Features Syndicate.

Cuidado con los humoristas
La humorista uruguaya Raquel Orzuj -representante de la organización de humoristas Witty World y miembro de FECO Argentina -dice que "la línea editorial de cada medio destruye la creatividad y llega a una situación donde se aburren tanto el dibujante como el lector".

El dibujante carioca Renato Alarcao -quien publica en el periódico Folha de São Paulo- opina que "el público está como anestesiado. La corrupción ya no alarma a nadie aquí, es como un chiste viejo y repetido". El paulista José Alberto Lovetro ("Jal") fue censurado muchas veces en los '80, por hacer chistes sobre corrupción o satirizar al intendente de San Pablo "que yo no sabía que era amigo del cardiólogo del dueño del periódico donde yo trabajaba", explicó. El dibujante Mauricio Pestana dice que en Brasil no hay libertad de expresión: "El humor era la única manera viable de denunciar las violaciones a los derechos humanos, pero al acabarse las dictaduras, el derecho a la denuncia fue rechazado y en todas partes comencé a escuchar frases como 'muy bueno, pero no se ajusta a nuestra línea editorial¹", dice Pestana. "Si como yo veo las cosas no parece válido para un editor, eso afecta mi libertad de expresión."

El mencionado Jal cita una frase del dibujante Millôr: "Cuando un asunto cae en manos de los humoristas, ya no tiene salvación". Y agrega Jal: "La función del humor es cuestionar al poder en todo momento. Por eso, es altamente revolucionario". Pero en la Latinoamérica de hoy, revolución es mala palabra.

Efecto Tequila
En México los medios dependen de la pauta publicidad del gobierno: sin ella, perecen. Pese a que México cuenta con muchísimos periódicos de los estados del interior, estos pequeños medios gráficos son los mas vulnerables a las presiones del poder.

El diario Noticias de Oaxaca, México, fue clausurado por el gobernador José Murat por un chiste que no le gustó. El tema tomó tal trascendencia en la prensa satírica en el resto del pais, que los dibujantes de varios estados fueron alertados por sus editores a no seguir tratando el tema. "La ventaja es que tenemos muchos medios donde expresarnos, y mientras a un colega se le prohíbe, el otro lo intenta otra vez" dice el dibujante mexicano Darío Castillejos. "Desde hace veinte años en México el estado es el único proveedor de papel prensa, y la televisión está monopolizada por el grupo Televisa. Es un hecho que el periodismo no es imparcial, y los sobornos compran silencios."

En el Caribe te callas
Como el resto de los gobiernos latinoamericanos, el gobierno cubano también considera que el que no esté con él, está contra él. Eso hizo que Cuba sufriera una diáspora de dibujantes exilados en todas partes, como Aristides "Ares" Hernández o Ángel Boligán en México, Alén Lauzán en Chile, Ángel "Gélico" Fernández en Canadá u Osmani Simanca en Brasil. Son creadores hábiles en la capacidad de sortear la censura con una mirada sutil. "Pero en Cuba no se tolera una sola crítica a la revolución, y mucho menos un dibujo humorístico", dice Gélico. "Estuve detenido dos días en 1993 por exhibir una caricatura de Fidel y Raúl Castro. Desde ese día, fui despedido de todos los diarios y revistas donde trabajaba, lo que me forzó a emigrar."

En Costa Rica, Oscar Sierra Quintero, director de la organización de dibujantes La Pluma Sonriente, fue despedido del diario Prensa Libre en 2003 -donde trabajaba desde hacía cuatro años- por hacer un chiste sobre Bush en Irak. No fue indemnizado y sufrió tal ostracismo en los medios costarricenses que sólo pudo conseguir trabajo en el diario La Prensa de Nicaragua.

En Panamá, en 2001, el dibujante Julio Briceño ("Rac") del diario La Prensa fue demandado por el ex vice-presidente Ricardo Arias Calderón por un millón de dólares por sugerir que traicionaba a sus propios principios favoreciendo al partido opositor, el PRD. En junio pasado hubo una masiva manifestación de periodistas contra la "ley mordaza" que duplica las penas por el delito de "calumnias" y el delito de "injurias", una idea que también parece querer adoptar el gobierno venezolano, para quien, el que no lo alaba es "un irrespetuoso". Rac opina que "demandar a un caricaturista es demandar una opinión. Los políticos pierden de vista que el alma de la caricatura es la crítica. Las caricaturas tienen que ser sarcásticas, mordaces; ser como una especie de estilete que entra y sale y deja la herida, pero la herida no la deja en el honor, sino en el orgullo. El caricaturista para el político viene siendo como la kriptonita para Superman".

Censura andina
El humorista gráfico peruano Omar Zeballos dice que la mayoría de sus colegas trabaja ilustrando la opinión editorial del dueño del periódico, aunque no coincidan con ella. El dibujante peruano Álvaro Portales ("Maldoror") trabaja en el periódico Perú 21, haciendo viñetas políticas. Una de las primeras medidas del presidente Alan García fue proponer el debate de imponer pena de muerte a los violadores de menores. El chiste que creyó que saldría publicado pues mejor sintetizaba esa idea fue rechazado de plano. Y Maldoror vive sufriendo censuras reiteradas en temas internacionales como el conflicto entre Israel y el Líbano En Chile, el humor de El Mercurio sigue en mano de las inocentes tiras americanas y de dibujantes como Jimmy Scott, que no hace humor político. El dibujo sigue vivo en revistas de cómics de aventuras, ciencia ficción y crípticas historias punks. Pero, como dice una columna del sitio web sevillano Tebeosfera "hay un sentimiento generalizado de desazón. Los dibujantes luchan, qué alternativa tienen. Y luchan con sus revistas autogestionadas. Sin lograr desplegarse, a pesar de los esfuerzos".

Mejor no opines en Colombia

A fines de los '90, un coche bomba estalló frente a las oficinas del diario El Espectador, el único opositor a las mafias de los narcos. Por su parte, el dibujante Chento satirizaba a las alianzas del gobierno con los narcos en el diario El Tiempo. En cuanto la Sociedad Interamericana de Prensa premió a Chento, el dibujante tuvo que huir del país. Y en El Tiempo ya no hay más viñetas humorísticas mofándose de la extrema derecha y de los narcogobernantes.

Nani Mosquera, dibujante colombiana residente en España, dice que hacer humor en Colombia es un trabajo para los más valientes. "Los más grandes dibujantes colombianos se autocensuran para preservarse. Todos saben que tienen ideas más audaces que no pueden publicar." En 1999 fue asesinado el comediante televisivo Jaime Garzón, hermano del dibujante humorístico Alfredo Garzón, ambos especializados en sátira política. El dibujante Alfin, del diario El Nuevo Siglo, tuvo que huir al exterior luego de recibir reiteradas amenazas. "Los dibujantes dan la alegría de animarse a decir lo que la mayoría de la gente no se anima a pensar, pero en Colombia uno arriesga la vida al opinar" afirma Nani.

Una raza perseverante
La situación del continente es clara: los dibujantes no pueden hablar de lo que quisieran, sus mejores dibujos son rechazados para que aprendan de una vez qué se espera de ellos, y muchos pagan con prisión, demandas, multas y hasta con su vida la osadía de reírse de los que mandan. Así y todo, haciendo caso omiso de las leyes mordaza, las demandas y el exilio, muchos siguen convencidos de que la única manera en la que vale la pena seguir haciendo humor gráfico es señalar lo que falla en la sociedad y en darle a sus lectores el alivio de que alguien se anima a ponerle el cascabel al gato, explicándole al señor juez -como han hecho editores españoles de la revista granadina El Batracio Amarillo ante la corte-, que aquella cosa dibujada con moscas en la cabeza del funcionario no es de ninguna manera un montón de mierda sino un delicioso merengue. Así fueron absueltos. La creatividad al poder.

martes, 7 de septiembre de 2010

Chau a Tomy , un grande cubano



Tomy: de Barajagua a la eternidad
El miocardio feraz de Tomás Rodríguez Zayas, ya fatigado de tanta entrega, fue incapaz de emular con esa voluntad mítica que lo empujaba como un jinete incansable del humorismo gráfico cubano
José Alejandro Rodríguez
pepe@juventudrebelde.cu
7 de Septiembre del 2010 0:44:35 CDT
Se cansó ayer el intrépido corazón de Tomy, el gran caricaturista cubano. Sus diástoles y sístoles no pudieron seguir marcando el compás de una vida tan inquieta. Sus arterias desafiaron ese talento artístico imparable, que barrió cuanta zancadilla se le atravesara.
El miocardio feraz de Tomás Rodríguez Zayas, ya fatigado de tanta entrega, fue incapaz de emular con esa voluntad mítica que lo empujaba como un jinete incansable del humorismo gráfico cubano desde aquella mañana en que, con el monte y la tierra en sus zapatos, partió de su natal Barajagua y se apareció en Juventud Rebelde con los sueños casi adolescentes de dibujar la vida y reírse de ella. O al menos sonreírse, con mucha agudeza y hondura.
Tomy fue un artista insólito en el envoltorio de un impenitente muchacho campesino. Un verdadero labriego de la belleza y la verdad. Y su inmensa obra gráfica, que hace rato ancló en la posteridad, fue una cátedra silvestre sin academias ni retoques: A pura vida, y con una sed de saber y sentir que fue saciando autodidactamente por todas las guardarrayas y autopistas de este mundo.
No escatimó su talento, así como fue fecundo en el amor y la amistad. Su generosidad le hizo postergar muchos empeños mayores para embellecer la inmediatez, el aquí y el ahora del periodismo, en el antológico DDT de Juventud Rebelde, y en cuanta publicación cubana o foránea le incitara.
Más que laureado y respetado por tantos artífices del pincel, Tomy nunca dejó de ser el eterno caminante de la caricatura, con esos silencios a cuestas que le permitían observar el mundo para captar sus latidos. Y no hubo proyecto artístico, político o social que le convocara y no lo tuviera en zafarrancho por Cuba y por la Revolución. Hombre leal a toda prueba, fiel a sus ideas y a la vez eterno inconforme hasta el resabio. Limpio de ambiciones y montaraz ante las mediocridades y conveniencias.
Como en toda su vida, mostró mucha entereza y calma en todos estos días en que estuvo internado en el Cardiovascular. Cada vez que le llamaba por teléfono para darle ánimo, él terminaba convenciéndome de que disfrutaba una suerte de «reservación turística» para descansar. «Chévere», como acostumbraba a decir. Y soñaba, hacía proyectos ahora que se había jubilado del diario, para pintar sin las urgencias, junto a sus dos hijos varones.
Aun cuando le falló ahora, habrá que bendecir siempre el corazón de Tomy, que resistió tantos arrestos y lo llevó tan lejos y tan cerca a la vez. No lo imagino yerto, sino caminando sudoroso por una vía celestial, urgido por llegar a una nube y allí comenzar de nuevo a dibujar la vida.



Tomy, sembrado en Barajagua


Por Félix López

Se apagó el corazón de Tomy, ese amigo y caricaturista que repartió alegrías como latidos entre los cubanos. Se murió y ninguno de sus amigos cercanos se atreve a creérselo, porque hasta ayer andaba lleno de optimismo, de humor, de ideas, de planes…
Así era Tomy (al que poco conocían como Tomás Rafael Rodríguez Zayas), ese auténtico guajiro cubano, que llegó al mundo en 1949, en la lejana, pero tan entrañable Barajagua, su pueblo del oriental Holguín. Para allá se escapaba cada vez que podía y allí quería que sus hijos lo sembraran cuando llegara la hora… Confieso que no lo esperábamos, pero ya está por cumplirse ese humano deseo. Lo que no imaginó Tomy es que sus raíces se aferrarían a toda nuestra Isla, por su cubanía, por su ética, por su transparencia y por su militancia a toda prueba. Sí, porque Tomy era un militante de la causa revolucionaria, de la ecología, del latinoamericanismo y de la vida.
Cuando Ares avisó a todos los amigos, guardé mi minuto de silencio, repasando mentalmente todo lo que nos ha legado el Tomy. El único Che Guevara que cuelga de una pared en casa es una memorable obra de Tomy. Hace 20 años, cuando yo era un pichón de periodista, pasaba horas en el pequeño apartamento de Tomy y su esposa de entonces, justo frente a la Universidad de La Habana, hablando del periodismo y de la vida, entre rones, chistes y caricaturas…; y en 1992, cuando el período especial arreció en nuestra vida, nos fuimos juntos a recorrer Cuba en bicicleta, escribiendo crónicas para Juventud Rebelde, que Tomy ilustraba con total desenfado, mientras hacía de mecánico, entrenador y guía de cuatro ciclistas locos, que nos hicimos hermanos para toda la vida.
Con Lagarde, el otro ciclista de los ’90, nos unimos luego en El Caimán Barbudo, donde Tomy dejó sus trazos, sus alegrías y una que otra portada memorable.
Paso por alto que este gran amigo, se había ganado los más importantes premios de caricatura del mundo, desde Asia hasta América Latina; que expuso y publicó sus obras en Bulgaria, México o Brasil; que hizo periódicos en Cuba o en Angola, bajo las balas; que fundó el DDT y fue maestro de varias generaciones de jóvenes caricaturistas. Pero todo ese currículo profesional, envidiable, palidece ante la obra humana que es el Tomy; el hombre sencillo, sin dobleces, sin misterios, padre a toda prueba y un jodedor inigualable… ¿Sin defectos? Claro que sí los tenía, porque era un ser humano y no una de sus caricaturas. Era un perfecto cabeza dura, que cuando se proponía inventar una máquina de hacer serigrafías no paraba hasta conseguirla.
Hace tres años, nos reencontramos en Caracas y celebramos que volvíamos a estar en la nómina del mismo periódico: esta vez en Granma; y cargados con sus caricaturas nos fuimos a recorrer Venezuela, mientras Tomy, como el más anónimo de los genios, enseñaba a los jóvenes a pintar murales y a llenar de humor la obra revolucionaria. Con esas imágenes me quedo. Con el recuerdo de aquellas noches en que Mario Jorge y yo llegábamos a visitarlo, y el custodio del edificio nos preguntaba quiénes éramos para avisarle a Tomy por el intercomunicador: “Tomy, aquí están dos señores que vienen a visitarlo, uno de ellos dice que es Serguei Budka. ¿Pueden pasar?”. Y Tomy le respondía con solemnidad: “Déjelo subir, que ese es un amigo, caricaturista ruso”.
De estás y decenas de historias más nos reímos a lo largo de la vida. Por eso, en este triste momento para Ana, su esposa; Tomito y la familia toda, nos unimos al dolor, pero sin sepultar la alegría con que Tomy nos contagió a todos. A fin de cuentas, no se ha ido. Lo están sembrando para toda la vida en Barajagua.


EL CARICATURISTA CUBANO "TOMY" DIJO ADIOS (EN PAZ DESCANSE, COLEGA) - Falleció Tomy, que al parecer no se pudo reponer de la operación a la que fue sometido hace días. Cuando estuve en La Habana me llevaron a verlo al hospita...


Por Félix López

Se apagó el corazón de Tomy, ese amigo y caricaturista que repartió alegrías como latidos entre los cubanos. Se murió y ninguno de sus amigos cercanos se atreve a creérselo, porque hasta ayer andaba lleno de optimismo, de humor, de ideas, de planes…
Así era Tomy (al que poco conocían como Tomás Rafael Rodríguez Zayas), ese auténtico guajiro cubano, que llegó al mundo en 1949, en la lejana, pero tan entrañable Barajagua, su pueblo del oriental Holguín. Para allá se escapaba cada vez que podía y allí quería que sus hijos lo sembraran cuando llegara la hora… Confieso que no lo esperábamos, pero ya está por cumplirse ese humano deseo. Lo que no imaginó Tomy es que sus raíces se aferrarían a toda nuestra Isla, por su cubanía, por su ética, por su transparencia y por su militancia a toda prueba. Sí, porque Tomy era un militante de la causa revolucionaria, de la ecología, del latinoamericanismo y de la vida.
Cuando Ares avisó a todos los amigos, guardé mi minuto de silencio, repasando mentalmente todo lo que nos ha legado el Tomy. El único Che Guevara que cuelga de una pared en casa es una memorable obra de Tomy. Hace 20 años, cuando yo era un pichón de periodista, pasaba horas en el pequeño apartamento de Tomy y su esposa de entonces, justo frente a la Universidad de La Habana, hablando del periodismo y de la vida, entre rones, chistes y caricaturas…; y en 1992, cuando el período especial arreció en nuestra vida, nos fuimos juntos a recorrer Cuba en bicicleta, escribiendo crónicas para Juventud Rebelde, que Tomy ilustraba con total desenfado, mientras hacía de mecánico, entrenador y guía de cuatro ciclistas locos, que nos hicimos hermanos para toda la vida.
Con Lagarde, el otro ciclista de los ’90, nos unimos luego en El Caimán Barbudo, donde Tomy dejó sus trazos, sus alegrías y una que otra portada memorable.
Paso por alto que este gran amigo, se había ganado los más importantes premios de caricatura del mundo, desde Asia hasta América Latina; que expuso y publicó sus obras en Bulgaria, México o Brasil; que hizo periódicos en Cuba o en Angola, bajo las balas; que fundó el DDT y fue maestro de varias generaciones de jóvenes caricaturistas. Pero todo ese currículo profesional, envidiable, palidece ante la obra humana que es el Tomy; el hombre sencillo, sin dobleces, sin misterios, padre a toda prueba y un jodedor inigualable… ¿Sin defectos? Claro que sí los tenía, porque era un ser humano y no una de sus caricaturas. Era un perfecto cabeza dura, que cuando se proponía inventar una máquina de hacer serigrafías no paraba hasta conseguirla.
Hace tres años, nos reencontramos en Caracas y celebramos que volvíamos a estar en la nómina del mismo periódico: esta vez en Granma; y cargados con sus caricaturas nos fuimos a recorrer Venezuela, mientras Tomy, como el más anónimo de los genios, enseñaba a los jóvenes a pintar murales y a llenar de humor la obra revolucionaria. Con esas imágenes me quedo. Con el recuerdo de aquellas noches en que Mario Jorge y yo llegábamos a visitarlo, y el custodio del edificio nos preguntaba quiénes éramos para avisarle a Tomy por el intercomunicador: “Tomy, aquí están dos señores que vienen a visitarlo, uno de ellos dice que es Serguei Budka. ¿Pueden pasar?”. Y Tomy le respondía con solemnidad: “Déjelo subir, que ese es un amigo, caricaturista ruso”.
De estás y decenas de historias más nos reímos a lo largo de la vida. Por eso, en este triste momento para Ana, su esposa; Tomito y la familia toda, nos unimos al dolor, pero sin sepultar la alegría con que Tomy nos contagió a todos. A fin de cuentas, no se ha ido. Lo están sembrando para toda la vida en Barajagua.

lunes, 23 de marzo de 2009

¿ Por qué deberías ser miembro de FECO?

"Drawing the world together "
fue durante años el lema de esta asociación de dibujantes humorísticos de todo el planeta que busca que entre todos, le pongamos una sonrisa al mundo .
¡Dibujemos al mundo juntos!



Si sos un dibujante medianamente bueno.
Si tus amigos se rien de tus ocurrencias sobre papel.
Si tenés un nivel artistico aceptable ( no dibujás con birome sobre papel rayado, sino que ya te jugas a la pluma y el roting sobre papel blanco ...)
Seas o no dibujante humoristico, monero o caricatusriota profesional, ya podes ser socio de FECO.

Por una cuota mínima anual ( el precio de media pizza o medio Big Mac por mes), que no se vuelve a pagar hasta el año que viene ( pasados 12 meses!) , FECO te da acceso a dar un salto internacional con tu humor, a dejar de dibujar en soledad como un lobo esteapario y compartir experiencias con colegas de todo el mundo , y llenarte de catalogos y albumes preciosos que te mandana tu casa de modo totalmente gratuito, y de los cuatro puntos cardinales .

Un único requisito : Tu desafio será a aprender a hacer humor SIN PALABRAS , porque vas a participar en salones de Japon , Turquia e Iran , donde lo unico que saben de español es " Maradona".

Después te llueven catalogos y albumes y revistas de todo el muidno a domicilio ( una vez que particpas , envias tus dibujos a foros y links intrenacionals, y te empiezan a conocer). Ahi reservate un cuarto extra , o un garage , porque la cantidad de cosas que te mandan es tan bestial que no sabras que hacer con tu biblioteca del humor con catalogos de Rodas , Chipre, Tokyo, China, Mexico ...

Eso si : tenes que enviar dibujos por mail o correo ( cada vez mas por mail ...¡ cero costos de correo! ) para que te conozcan.



Ventajas extras de estar en FECO:

- FECO te da la posibilidad de saltar de " cabotaje" a Internacional
- te da la posibilidad de ser reconocido en el mundo entero
- te da todas las bases de concursos y salones de humor gráfico en un mismo sitio. Es cierto que si te dedicas a buscarlos en la web , los encuentras ...pero no tendras el sistema de estrellas y ranking de confiabilidad en el concurso que te da FECO ( basado en el historial de cada concurso) , y FECO los reune a todos juntos, con lo que ahorras tiempo , y te dedicas solos a salones serios.
- Aunque FECO no te sirviera para nada porque ya te sabes todos los concursos, te da un lugar de pertenencia , y miles de amigos virtaules ...¡ todos dibujantes!
- Si participas en los eventos, no hace falta que ganes nada para que te lluevan catalogos y libros de humor de todo el mundo.
- Ademas de tener todo en un mismo website todo lo que hay que saber , yo me ocupo personalmente de enviarles datos, noticias, bases que no hay en FERCO ( especialmente las latinoamericanas, a la que a veces no tienen acceso en Europa) y de interconectralos a todos contando las novedades de cada uno : publicaciones muestras , etc , entre los miembros de FECO. la idea es que se sientan contactados, que pertenecen a algo que se mueve .
- Muchos creen que FECO es una bolsa de trabajo. para no decepcionarlos, aviso que FECO no lo es...pero te puede llegar algun encargo o sorpresa de alguien que te quiere como dibujante porque te vio en uan exhibicion ( yo termine insiprando a un director de cine turco con mi dibujo!) .
- En una labor tan solitaria como la de dibujante, FECO te contacta con foros, chatrooms y actividades de todo el mundo que te hacen senti acompañado. Gracias a FECO yo organicé una muestra de humor brasileño en Bosnia , hice un par de muestras enormes en Buenos Aires con auspicio del Gobierno de la Ciudad de Bs As y de la embajada de España, publiqué en Iran, Japón e India , viajé a Turquia a recibir un premio, a China a recibir otro, hice una muestra individual en Croacia e ilustre un libro bosnio!!!!! . ¡Como ves , cosas imposibles sin FECO !
- Podes ganar un premnio en metalico, y que hasta te inviten a recibirlo al sitio de entrega .
- Si te dedicas y sos muy bueno, hasta te pueden llamar como miembro del jurado.

¿ Qué esperás para asociarte?

Escribime a : anavon@hotmail.com y te cuento cómo hacerlo.

viernes, 20 de marzo de 2009

¿ Para qué sirve FECO?

Ser miembro de FECO posibilita a los dibujantes de humor y caricaturistas a obtener en segundos todas las bases de concursos, salones y exhibiciones internacionales de humor gráfico , que de no ser por esta entidad deberían bucear solitos navegando arduamente por la web.
Esto permite a cualquier dibujante dar un salto importante : ser reconocido internacionalmente , al puinto de que los organizadores de tales eventos, al año empiezan aconvocarlos directamente a su mail. Este es el motivo principal por el cual muchos colegas dejan de ser miembros de FECO cuando ya son convocados a los eventos que a ellos les interesan. Otros, permanecen en FECO porque es también un sitio de pertenencia e intercambio de novedades, noticias y de promoción de la labor profesional de cada uno .
No hay muchas organizaciones de humoristas gráficos, y FECO es la mayor del mundo con su más de treinta sedes en distintas ciudades en distintos paises.
Cualquier grupo de dibujantes de humor de nivel profesional que agrupe a 10 o más colegas puede armar una sede de FECO donde quiera.
Invitamos a los dibujantes asociarse contactándose al mail : anavon@hotmail.com

¡Buena inspiración a todos!
Sitio web central de FECO : www.fecocartoon.com